Guía

Cómo presentar un currículum después de los 45 sin recortar tu trayectoria

Currículum y bolígrafo sobre un escritorio luminoso

Un currículum de veinte años no tiene por qué ocupar cuatro páginas. El seleccionador en España suele dedicar poco tiempo a la primera lectura; lo que cuenta es que los últimos diez a quince años muestren resultados, alcance y contexto.

Conserva los logros medibles: equipos liderados, presupuestos, ahorros, clientes retenidos, normativas implantadas. Condensa los primeros años en un bloque breve de «experiencia previa» sin listar cada tarea.

Evita fotos innecesarias, edad explícita y un objetivo genérico («busco un puesto desafiante»). Sustitúyelo por una línea de posicionamiento: rol buscado + sector + aportación concreta.

Si vienes de un ERE, una frase factual sobre el cierre o la reestructuración basta. No hace falta justificar la decisión de la empresa; sí conviene dejar claro tu disponibilidad y movilidad.

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